Un jardín eterno cultivado con todo el amor del mundo,
para la mujer que lo es todo para mí y para nuestro pequeño milagro.
Dos girasoles en plena floración protegiendo el capullo más preciado:
el latido de nuestro pequeño que viene en camino.
El día en que el universo conspiró para unir nuestros caminos. Desde ese instante supe que contigo encontré mi hogar definitivo.
El instante en que supimos que nuestro amor iba a tomar forma, nombre y ojos nuevos. El capítulo más sagrado de nuestra historia.
Hoy construyo para ti este jardín digital que nunca se marchitará, un testimonio de lo que eres para mí y para nuestro bebé.
El capítulo que más anticipamos: tenerlo en brazos, ver su carita y comenzar la aventura más grande de nuestras vidas juntos.
El amor de mi vida llevando a la vida de mi amor.
Ver cómo florece la vida dentro de ti es contemplar la mayor obra de arte de la creación.
Tu valentía, tu ternura y tu amor me confirman cada día que serás la mamá más brillante del mundo.
Ocho verdades grabadas en oro. Toca cada una para descubrirla.
Por la forma en que tu sonrisa disipa cualquier oscuridad y convierte en luz hasta mis peores días.
Por ser mi refugio, la paz que no sabía que necesitaba y el lugar donde mi alma siempre está en casa.
Por la devoción y la ternura con la que cuidas cada día de nuestro bebé. Eres ya la mejor mamá del mundo.
Por tus abrazos en silencio, esos en los que el tiempo se detiene y el mundo entero desaparece.
Por elegirme cada mañana desde aquel 15 de mayo y construir conmigo este hogar lleno de amor.
Por la fortaleza extraordinaria y la belleza radiante que desprendes en esta dulce etapa de tu embarazo.
Por nuestras risas sin fin, los planes de madrugada y todos los sueños que sembramos juntos.
Por hacerme el hombre más afortunado del universo y regalarme la bendición de ser tu pareja y padre de tu hijo.
Toca cualquier fotografía para abrirla y leer su historia secreta.